El Govern de les Illes Balears espera tener listo en febrero de 2026 el nuevo reglamento de transporte público que establecerá un límite conjunto de licencias de taxi y VTC en cada una de las islas del archipiélago. La directora general de Movilidad, Lorena del Valle, asegura que se encuentran en la fase final de tramitación.
La urgencia del nuevo reglamento viene marcada por el hecho de que a finales de febrero expira la moratoria vigente sobre la concesión de nuevas licencias. Las instituciones baleares se enfrentan a un alud de solicitudes: más de 10.000 nuevas peticiones de VTC están pendientes de tramitar en todo el territorio, de las cuales 6.500 corresponden solo a Ibiza.
Del Valle deja claro que esta cifra es inasumible para las islas y que ni siquiera la propia patronal de VTC defiende un volumen semejante. La directora general señala que es necesario regular y ordenar el sector, pero siempre con razones de interés general y seguridad jurídica, teniendo en cuenta factores como la insularidad y la condición de territorio limitado y protegido de Baleares.
El nuevo reglamento ya ha superado el filtro del Consell Balear de Transporte, lo que indica que se encuentra en una fase avanzada de tramitación. La normativa determinará cuántas licencias puede asumir cada isla, estableciendo así un marco de referencia claro tanto para el sector del taxi como para los operadores de VTC.
Desde InnoVTC, consideramos que la situación en Baleares es un caso paradigmático del desafío regulatorio al que se enfrentan las comunidades autónomas con características territoriales especiales. Para los inversores en licencias VTC, el resultado de este reglamento será determinante para valorar las oportunidades en el archipiélago, especialmente en islas como Ibiza donde la demanda turística genera un mercado de movilidad muy relevante.
La convivencia entre taxi y VTC en territorios insulares presenta particularidades que no se dan en la península: espacios limitados, estacionalidad turística extrema y una red de transporte público menos desarrollada. El reglamento balear podría servir de referencia para otras comunidades que buscan equilibrar la oferta de transporte con las necesidades reales del territorio.