El fabricante de automóviles Tesla ha recibido un permiso estatal que le autoriza a operar un servicio de transporte con conductor (ride-hailing) en el estado norteamericano de Arizona.
La estrategia de Tesla resulta clara: obtener primero la licencia operativa como empresa de transporte y, posteriormente, integrar la conducción autónoma cuando la regulación lo permita.
El permiso como Transportation Network Company en Arizona autoriza a Tesla a operar el servicio de VTC, pero no incluye la aprobación para conducción sin conductor.
Este movimiento se produce en un momento de recuperación del sector del taxi autónomo en Estados Unidos, tras años de dificultades.
Desde InnoVTC, observamos estos avances tecnológicos con atención porque anticipan tendencias que podrían llegar al mercado europeo en los próximos años.
La evolución del marco regulatorio en Estados Unidos sobre vehículos autónomos servirá como referencia para las futuras normativas europeas.