La movilidad universal se ha convertido en un eje central del debate regulatorio en el transporte de pasajeros. Recientemente, la Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica de Bizkaia (FEKOOR) ha alzado la voz para denunciar el incumplimiento generalizado de la normativa de accesibilidad en el territorio histórico. Según la entidad integrada en COCEMFE, la falta de vehículos adaptados, tanto en el sector del taxi como en el de las VTC, está vulnerando los derechos fundamentales de autonomía y libre circulación de las personas con discapacidad en la provincia.
La normativa actual es clara en sus exigencias: todos los municipios deben contar con un mínimo del 5% de su flota de transporte público individual adaptada para usuarios en silla de ruedas. Además, en aquellas localidades que superen los 3.000 habitantes, es obligatorio garantizar la disponibilidad de al menos un vehículo accesible durante las 24 horas del día. Sin embargo, el informe técnico de FEKOOR, liderado por Aitor Esturo, revela que municipios clave como Barakaldo o Getxo siguen por debajo de estos umbrales, mientras que Bilbao, aunque más cerca del objetivo, todavía no logra una cobertura plena y constante.
El sector de las VTC en Bizkaia se encuentra en el punto de mira de estas reclamaciones. FEKOOR señala que, a pesar de las obligaciones legales que pesan sobre los operadores de transporte con conductor, la oferta de vehículos adaptados es prácticamente inexistente en algunas plataformas que operan en la región. Esta carencia no solo limita la competencia, sino que segrega a una parte de la población que no puede optar por las ventajas tecnológicas y de pre contratación que ofrecen las VTC, viéndose obligados a depender de una flota de taxis también insuficiente.
Este déficit de oferta tiene consecuencias socioeconómicas profundas. La imposibilidad de reservar un transporte accesible de forma nocturna o en áreas periféricas se traduce en una pérdida de oportunidades laborales y sociales para el colectivo. Además, la federación apunta que la escasez de vehículos suele acarrear sobrecostes indirectos para el usuario, relacionados con mayores tiempos de espera o la necesidad de realizar trayectos más largos desde municipios colindantes que sí disponen de unidades Eurotaxi o VTC adaptadas.
Para revertir esta situación, FEKOOR ha solicitado formalmente su entrada en la Comisión del Taxi de Bizkaia. Entre sus propuestas destacan la creación de incentivos directos y ayudas para la transformación de vehículos, la implementación de bonos de transporte para personas con alta dependencia y una fiscalización más estricta de las ordenanzas municipales. Estas medidas buscan que la inversión en licencias VTC y taxi se dirija no solo a la eficiencia operativa, sino también a la responsabilidad social y el cumplimiento del marco legal inclusivo.
Desde la perspectiva de InnoVTC, consideramos que la accesibilidad no debe verse como una carga operativa, sino como un nicho de mercado estratégico y una obligación ética para los inversores. La creciente demanda de servicios especializados en una sociedad envejecida como la vizcaína abre una ventana de oportunidad para aquellos titulares de licencias VTC que apuesten por flotas adaptadas. La integración de estos servicios en las plataformas digitales es fundamental para profesionalizar el sector y asegurar que el derecho a la movilidad de los ciudadanos de Bizkaia sea efectivo y sin excepciones.