El sector de la movilidad urbana en España vive este marzo uno de sus movimientos corporativos más significativos. Jacobo Domínguez-Blanco, quien ha liderado Vecttor durante los últimos ocho años, ha anunciado oficialmente que dejará su cargo como consejero delegado a finales del próximo mes de julio. Esta decisión marca el fin de un ciclo expansivo para la filial de gestión de flotas de Cabify, periodo durante el cual la compañía logró posicionarse como uno de los operadores más estables y profesionales del mercado VTC nacional, navegando a través de múltiples cambios regulatorios y el crecimiento exponencial del servicio en las grandes urbes españolas.
Bajo la batuta de Domínguez-Blanco, Vecttor no solo aumentó significativamente su flota y presencia en ciudades clave, sino que también inició una firme transición hacia la sostenibilidad. Este enfoque se hizo patente en su reciente aparición pública durante la presentación del Eco Rally 2026, donde el directivo defendió el uso de tecnologías de bajas emisiones aplicadas a la movilidad urbana competitiva. Modelos eléctricos como el BYD Seal, el Ford Capri y el Škoda Elroq formarán parte de la apuesta de la empresa en competiciones internacionales, validando la eficiencia de una flota que ya está mayoritariamente electrificada.
La sucesión en la estructura operativa ya está en marcha para garantizar la continuidad del negocio. Miguel Anastasio Igartúa ha sido nombrado nuevo director de operaciones, asumiendo la responsabilidad directa sobre la gestión de flotas. Anastasio reportará jerárquicamente a Alberto González, actual Country Manager de Cabify en España, quien a partir de ahora también asumirá las riendas de la dirección ejecutiva de Vecttor. Esta reconfiguración sugiere una alineación más estrecha entre la plataforma tecnológica y su brazo operativo, buscando sinergias en un entorno de mercado cada vez más competitivo.
Pese a estos cambios en la cúpula, fuentes internas han confirmado que Vecttor mantendrá su identidad jurídica y operativa de forma independiente dentro del grupo Cabify. Para los inversores en licencias VTC y los socios estratégicos, este mensaje es crucial: la empresa mantendrá sus equipos y estructuras actuales, evitando disrupciones en la calidad del servicio o en la gestión de activos. La incorporación de un perfil como el de Anastasio, con experiencia en entornos de crecimiento acelerado, apunta a una optimización de procesos internos tras la fase de consolidación territorial concluida por su predecesor.
Desde el punto de vista del mercado, la salida de Domínguez-Blanco llega en un momento de madurez para el ecosistema VTC. La profesionalización de la gestión de flotas que él impulsó ha sido un factor clave para atraer inversión institucional al sector de vehículos de transporte con conductor. La transición hacia una dirección compartida con el liderazgo de Cabify en España podría interpretarse como una estrategia para blindar la eficiencia operativa frente a los nuevos desafíos que impone la movilidad eléctrica y la digitalización total de los servicios de transporte público discrecional.
En InnoVTC consideramos que el legado de Jacobo Domínguez-Blanco es fundamental para entender la estabilidad actual del sector VTC en España. Su capacidad para profesionalizar una operativa compleja y posicionarla como un actor clave en la descarbonización urbana ha elevado los estándares de la industria. Para el inversor y el profesional de las flotas, el nuevo liderazgo bajo Miguel Anastasio y Alberto González representa una oportunidad para profundizar en la rentabilidad de los activos mediante una integración más fluida con la demanda generada por la plataforma de Cabify.